Centenario de la Bauhaus

Escrito divulgativo de nuestro compañero César Gutiérrez de la Torre, a propósito del centenario de la Bauhaus.

 

Este año, 1919, se cumple el centenario de la constitución de una agrupación creativa y artística, que se convirtió en una escuela de arte y diseño, denominada BAUHAUS, que radicó inicialmente en la ciudad alemana de Weimar.

Durante 12 años de 1919 a 1933, período entre las dos guerras mundiales, esta escuela desarrolló una labor educativa intensa, que tuvo una influencia decisiva sobre diversos campos, como fueron la pintura, la escultura, la arquitectura, pero también impulsando al mismo nivel de aquellas a todas las artes y oficios artísticos, a los que se conoce normalmente como artesanía.

Esta escuela de arte y oficios es el resultado de fusionar las bellas artes, la artesanía y la tecnología, para que fuesen aplicadas en las diferentes actividades artísticas: dibujo, cine, teatro, pintura, escultura, cerámica, textil, metal, muebles, etc.

A continuación, redactaremos una reseña simplificada y cronológica de momentos claves y de los protagonistas que intervinieron en este movimiento artístico total. Los datos y fechas han sido obtenidos del libro BAUHAUS, de la autora Magdalena Droste, que a su vez los tomó de los archivos de esta escuela en Berlín.

Para enmarcar este movimiento es necesario explicar dónde pudo tener sus orígenes esta escuela, y señalar algunas de las personas que influyeron en su formación,

 

ANTECEDENTES

Hemos de ir a buscarlos a Inglaterra; sobre mediados del siglo XIX, esta nación estaba considerada en esas fechas como una de las más adelantadas industrialmente del mundo, debido en parte a la aparición de las máquinas en las fábricas. Como consecuencia, la eliminación paulatina del trabajo manual, con el consiguiente rechazo obrero, unido a la falta de vivienda y, por tanto, el hacinamiento, provocaron conflictos sociales. Nos estamos refiriendo a los inicios de la Revolución Industrial.

En este contexto social aparecen dos personajes ingleses, defensores del trabajo artesanal, en contraposición del trabajo en serie de las máquinas: John  Ruskin, el escritor, el teórico, y William Morris, el práctico, fundador de talleres de trabajo, Arts and Crafs (Artes y Oficios), representaron, apoyaron y divulgaron el trabajo manual.

Coincidiendo en el tiempo, desde mediados del siglo XIX el gobierno inglés se había implicado en la elaboración de cambios de programas y procesos educativos para artesanos y academias.

Los demás países europeos, Austria, Bélgica, etc., y, sobre todo, Alemania, habían tomado nota de lo que se estaba realizando en Inglaterra y se interesaron por todo lo que sucedía allí en el plano educativo, copiando ideas para sus reformas educativas, y creando talleres por numerosas ciudades alemanas. En Alemania, en contraposición a Inglaterra, no rechazaron la máquina, todo lo contario, intentaron aprovecharse de los rendimientos productivos que originaba al producir objetos en serie. En poco tiempo, Alemania se convirtió en una potencia industrial, comercial y artística de primer orden, pero también cabe indicar que aparecieron movimientos contraculturales y reformadores, que incidieron en todos los niveles sociales.

Ya en el siglo XX, personas inquietas artísticamente estaban en plena efervescencia por formar agrupaciones de artistas y enseñar sobre estos temas. El grupo holandés De Stijl ejerció sobre ellos una gran influencia.

La escuela de la BAUHAUS se desarrolla en dos etapas, la primera en la ciudad de Weimar y la segunda en la ciudad de Dessau.

 

BAUHAUS EN WEIMAR 1919-1925

En marzo de 1919, a instancias del arquitecto Walter Gropius, el Gobierno Alemán permitió la unificación de la Escuela de Artes y Oficios y de la Escuela Superior de Arte, denominándose BAUHAUS Estatal de Weimar.

En abril de 1919, se nombra a Walter Gropius, director de la escuela.

Gropius publica el Manifiesto de la BAUHAUS, en el que exponía el programa y meta de la nueva escuela, que podríamos resumir en que artistas y artesanos deberían trabajar colectiva y conjuntamente para la construcción del futuro.

Los primeros docentes de la BAUHAUS, a los que se les llamaba maestros, son los siguientes: Johannes Itten, pintor; Lyonel Feininger, pintor; y Gerhard Marks, escultor.

Se constituyó un Consejo de Maestros y en 1920 se invitó a otros artistas, para que se incorporasen a la enseñanza de la escuela: Paul Klee y Oskar Schlmmer, como pintores, a Schreyer , encargado del taller de teatro y a Wassily Kandinsky, como pintor abstracto.

Talleres en esta escuela de Weimar: encuadernación, impresión gráfica, impartido por Feininger; textil, carpintería, metal, impartido por Gerhard Marks; pintura en vidrio y pintura mural; escultura, impartido por Schlemmer. Estos talleres estaban dirigidos por Johannes Itten y Georg Muche.

La teoría y práctica del dibujo eran impartidas por los arquitectos Walter Gropius y Adolf Meyer.

En el año 1920 Gropius intentó crear una sección de arquitectura, que fue rechazada por la burocracia existente en la escuela. También en este año se produce un hecho importante, que es la construcción de la casa Sommerfeld, ejecutada de una manera colectiva, por todos los talleres de la escuela, en los que participaron alumnos, interviniendo dos personas que llegaron a ser importantes en la BAUHAUS: Marcel Breuer (muebles) y Joost Schsmidt (carpintería).

En 1922 Theo Van Doesburg, fundador con Piet Mondrian del grupo artístico holandés De Stijl, se instaló en Weimar atraído por la fama de la escuela, y dio cursos privados a los que acudieron muchos alumnos de la BAUHAUS y uno de sus docentes, Marcel Breuer; por tanto, el diseño de sus muebles estuvo influenciado por este grupo.

En 1923 Johannes Itten dimite por discrepancias conceptuales con Walter Gropius. Este quería conducir a la escuela hacia la tecnología en vez de hacia la artesanía que defendía aquel. Su dimisión deja un hueco importante. También en este año de 1923 se produce un hecho importante, la primera gran exposición de la BAUHAUS, en la que se exhibieron objetos fabricados en los talleres: lámparas, alfombras, muebles, elementos domésticos, carteles, cerámicas, dibujos, etc.; también modelos de casas y colonias de casas (urbanizaciones) realizadas en el estudio privado del arquitecto Walter Gropius. Tuvo un éxito enorme, a pesar de las críticas de los grupos conservadores de artistas y políticos de la derecha.

La incorporación del húngaro Làszló Moholy-Nagy provocó una gran revolución dentro de la BAUHAUS. A los alumnos les condujo al aprendizaje práctico, al conocimiento de las máquinas y, junto a Klee y Schlemmer, llevaron a cabo reformas que marcaron a la escuela. El taller de cerámica, como otros talleres privados, se incorporó a la escuela de la mano de su dueño, el alfarero Max Kirchan, como taller productivo. Gropius planteó para mejorar la producción en serie de cerámicas, mediante máquinas. Itten fue sustituido por Georg Muche en el taller textil, donde se hacían alfombras de nudos, tapices, cortinas, etc.

En 1925, por razones económicas y políticas, se les rebajó la financiación, asfixiándoles, y se les conminó a la disolución de la BAUHAUS en Weimar.

En resumen, de esta primera etapa en Weimar destacamos que fue positiva a pesar de las constantes obstrucciones políticas y a pesar de las controversias entre los miembros de la propia escuela: Johannes Itten, más idealista, más artesanal, más individualista, más “doméstica” y la de Gropius más tecnológica, enfocada a la producción en serie de los objetos que se elaboraban en los talleres y también pensando en las casas, con el objeto de una mayor productividad y por consiguiente en la economía.

Respecto al tema educativo, había cierta complicidad entre los alumnos y los maestros (docentes), de hecho en el Consejo de Maestros había una representación estudiantil.

 

BAUHAUS EN DESSAU 1925-1933

El traslado de la escuela de Weimar a Dessau, en contraposición a otras de Alemania, fue debida a dos razones importantes: a que era una ciudad industrializada, en ella se encontraba la fábrica de aviones Junkers, y al apoyo incondicional del alcalde Hesse.

Walter Gropius, que seguía siendo director de la BAUHAUS, denominación de la fusión de la Escuela de Artes y Oficios y Escuela Superior de Arte de Weimar, la subtituló en Dessau como Escuela de Diseño.

En esta ciudad se proyectó y construyó el edificio de la BAUHAUS en los años 1925-1926, un hito de la arquitectura y del diseño, donde se instalaron los talleres y la Escuela de Artes y Oficios. Junto a la escuela se construyeron las casas de los maestros ( Gropius, Moholy-Nagy, Feininger, Muche, Klee, Schlemmer, Kandinsky).

De 1925 a 1928 la escuela alcanzó el punto álgido de su desarrollo y seguía sin contar con una sección de construcción.

En 1927 Georg Muche abandona la BAUHAUS y es sustituido por Gunta Stölz. A partir de entonces fue la encargada del taller de textil

La complicidad existente durante la etapa de Weimar entre estudiantes y maestros desaparece. Ya dentro de los talleres de los artesanos, se distingue a los aprendices y oficiales como estudiantes y a los maestros como profesores, con el objeto de crear distancias incluso en el trato.

Este mismo año 1927, al dejar de ser director Gropius, se nombra como sucesor al también arquitecto Hannes Meyer.

También sobre estas fechas se instaura la sección de arquitectura, objetivo perseguido obsesivamente por Gropius, y en ella están subordinados la construcción y el equipamiento interior, que incluía talleres de metal, textil, carpintería y pintura mural. Se establece el Diploma de Arquitectura como titulo final de estudios.

En esta etapa de Dessau se publican libros sobre la escuela y una revista con el encabezamiento de BAUHAUS.

Respecto a los talleres, diremos que se mantiene el taller de grabado, siguen dando clases Paul Klee y Kandinsky, pero se eliminan los talleres de vidrio, madera y piedra. Se crea un taller de impresión y publicidad, en sustitución del grabado artístico, y ya no se extienden certificados sobre este tema. En el taller de textil se produce un salto al diseño industrial y se crea la figura de diseñador de tejidos. El taller de muebles alcanza mucha importancia con la implicación de Marcel Breuer y sus diseños con tubos de metal, sirviendo de muestra su primera y conocida silla Wassily. En el taller de metal se diseñan, teteras, lámparas de metal y vidrio o plexiglás, etc. En el taller de teatro se impartía; equilibrismo, danza, representación, disfraces, etc.

En 1928 dimite Walter Gropius para dedicarse de forma privada a la construcción y a la arquitectura.

En 1929 la escuela de Dessau fue rentable con la producción que en ella se realizaba, dato destacable, ya que hasta entonces dependía de ayudas regionales.

La sección de arquitectura, es dirigida por Hannes Meyer, y se construye la Escuela Federal de la Unión General de Sindicatos, 1928-1930.

Posteriormente, a Meyer se le cesa por sus actividades políticas. Esta destitución, que los estudiantes de la escuela consideraron injusta, provocó contestaciones airadas y huelgas.

En 1930 a Meyer le sustituye Mies Van der Rohe, arquitecto que proyectó el Pabellón Alemán en la Exposición Universal de Barcelona en 1929. Como nuevo director de la BAUHAUS la convierte en una Escuela de Arquitectura.

El programa educativo que se impone constaba de una sección de arquitectura y construcción, y estaba dominado por asignaturas técnicas, científicas, enfocadas al diseño artístico. Dentro de este programa, aparte de la construcción y montaje, había secciones de textil, publicidad, fotografía y artes gráficas. Se conservó la sección de montaje, a la que pertenecían los talleres de metal, carpintería y pintura mural. Los talleres de textil y publicidad, se consideran secciones independientes.

Los cursos preparatorios que eran obligatorios en la etapa de Weimar, previos a los cursos dirigidos por Josef Albers, dejaron de serlo, y se eliminaron como consecuencia los certificados correspondientes.

En la floreciente producción de los talleres se produjo un cambio decisivo: en vez de fabricar objetos en la propia escuela y venderlos como tales, se sustituyó por la realización de modelos para la industria.

En esta etapa, bajo la dirección de Mies, se dejó de prestar atención social al trabajo creativo, se formaron especialistas profesionales y se arrinconó el elemento artístico, creativo.

En septiembre de 1930 el Consejo de Maestros anula la institución y se anulan los estatutos vigentes, creando otros nuevos. Mies Van der Rohe, al que como director le corresponde el poder de decisión, prescindió del contexto social de la escuela (una cuestión defendida por Gropius y Adolf Meyer), instalando una enseñanza artesana, técnica y artística. Quitó la representación estudiantil, del Consejo de Maestros y prohibió cualquier actividad política, de cualquier signo.

En 1931 había dimitido Gunta Stözl, al frente del taller de textil, siendo sustituida por Killy Reich, arquitecta de interiores, impulsando los textiles en el espacio, estampados, textiles pintados e impresos.

En 1932 las nuevas autoridades políticas (ascensión del partido nacionalsocialista), que profesaban cierta aversión a la escuela, a pesar del apoyo del alcalde de Dessau, dejaron de apoyarla económicamente, lo que obligó a ésta, para financiarse, a la subida de las cuotas estudiantiles y a registrar varias de las patentes de los objetos que se producían anteriormente en sus talleres.

Hilberseimer, arquitecto y urbanista, y el propio Mies, impusieron un sistema educativo en la escuela de arquitectura, estableciendo como conocimientos fundamentales: construcción, estática, calefacción y ventilación, materiales, matemáticas y física. En este nuevo programa educativo se dio más importancia al dibujo como asignatura. Sin embargo, predominaba más la enseñanza teórica que práctica. En esta etapa Mies se encargó del arte de la construcción, Joost Schmidt, del taller de la publicidad (carteles, fotomontaje y curso de escritura), y Walter Reterchans del de fotografía.

La escuela de la BAUHAUS en Dessau, tuvo un final político como más o menos se esperaba: en 1930 entraron los nacionalsocialistas en la región de Turingia, a la que pertenecía Weimar, y en las elecciones de 1931-1932, en Dessau, ganan otra vez. Los nazis suprimen todos los contratos que tenían comprometidos con la BAUHAUS, a pesar de la oposición del alcalde Hesse y de los comunistas. No solo les quitaron la entrada de dinero, sino que también plantearon demoler el edificio de la escuela, pero se les convenció para que se conservara, ya que se podría utilizar para otros usos o talleres diferentes, del gusto de los nuevos gobernantes.

Un aspecto positivo dentro de este cúmulo de adversidades fue que el Ayuntamiento de Dessau se comprometió a transferir las patentes y todo el inventario, propiedad de la BAUHAUS, al director Mies Van der Rohe, para utilizarlas como creyeran conveniente para continuar con su proyecto educativo.

En octubre de 1932 se mudan a Berlín, instalándose en un antiguo edificio de teléfonos, ya como BAUHAUS de Berlín.

 

BAUHAUS EN BERLÍN

La fama conseguida por la escuela eran muy importante, y muchas ciudades disputaban su establecimiento en su territorio, entre otras Magdeburg y Leipzig, pero Mies van der Rohe ya había decidido trasladarla a Berlín, como una escuela privada, para evitar los avatares de los políticos. Allí trasladaron el material y la biblioteca de la escuela de Dessau.

En esta etapa definitiva, al subtítulo de Escuela de Diseño, se le añadió el nombre de Instituto Libre de Enseñanza e Investigación.

El Plan de Estudios sufrió un nuevo cambio, con un aumento de los semestres de la etapa anterior a 7. Se pretendía así un objetivo pragmático para la profesión de arquitecto, que abarcaba desde la pequeña vivienda hasta la edificación de ciudades, incluidas en la enseñanza las instalaciones y los textiles.

Una ley nueva del Gobierno promulgó que las escuelas privadas quedaban subordinadas al Consejo Provincial de la Instrucción Pública, razón por la que Mies solicitó el permiso para impartir el sistema educativo de la BAUHAUS según sus programas. Fue aceptada pero con condiciones, al ser vetada la presencia en ella de Hilberseimer y Kandinsky. Esta injerencia política, excluyendo a dos de los docentes importantes, y los acontecimientos políticos que fueron sucediéndose, fueron la puntilla para que acabara esta “aventura” creativa y artística, que representó la BAUHAUS en Alemania, durante los años que van de 1919 a 1933, cuya existencia originó una proyección internacional y un ejemplo a seguir por grupos artísticos en otros países. Eran los años previos a la segunda guerra mundial, los nazis bloqueaban o prohibían lo que según su criterio se oponía a sus ideales germánicos.

La disolución de la escuela supuso una dispersión de sus componentes por todo el mundo. Algunos, como Walter Gropius, Mies Van der Rohe o Marcel Breuer se instalaron en Estados Unidos, donde pudieron seguir con la enseñanza y proyectar y construir notables edificios, algunos de ellos iconos de la arquitectura mundial.

 

César Gutiérrez de la Torre Peña, arquitecto